La indignación por su decreto migratorio está en las calles, en los aeropuertos,
y en las redes sociales:
Se trata de la primera vez que los grandes
jefes de Estado de la UE y del mundo están tan unidos en contra de un presidente estadounidense.
Las críticas del decreto llegaron desde Canadá,
Alemania,
Reino Unido,
Escocia…
Pero hay dos cosas que a los internautas no les convencen demasiado.
La Unión Europea denuncia la indignante medida de Donald Trump, mientras miles de personas
se congelan en los campos de refugiados… en Europa.
Critica el racismo y la estigmatización, pero le paga a Turquía para que acoja a los
refugiados.
Y por si acaso instala cuchillas en sus vallas para que, si entra algún refugiado,
al menos entre herido.
En todo este asunto hay una unanimidad condenatoria nunca antes vista.
Ni cuando Europa dio ese trato a los refugiados ni cuando, junto con EE.UU., bombardeaba a algunos
países musulmanes.
La calificación que le ha dado WikiLeaks parece ser de las mejores: “Está todo bien
con matar a cientos de miles de musulmanes y con destruir sus estados.
Lo que está mal es no dejarles entrar en EE.UU.