papá.
No puedes permitir que esas
fotos se publiquen.
Alberto: El problema
no son las fotos, es tu hija
por lo tanto también será mío.
Alberto: Y tú, ¿de dónde vienes?
Esteban: ¿De dónde más?
De la universidad.
Alberto: De seguro de seguir
haciéndote el tonto, ¿no?
Ya llevas seis años
en la Universidad de Medicina
Tú cállate, maldito mantenido.
Y mejor me largo de aquí
para no tener que aguantarlos.
¿No me va a comprar nada?
Alberto: Tú podrías hacer
que te comprara toda
tu mercancía.
Ofelia: Ahora resulta que va
a ser generoso conmigo, ¿no?
Alberto: No te puedes quejar,
siempre te compro algo.
Lo único que pido
para que me vendas todo
es que te pongas a bailar allí.
Ofelia: [Ríe]
¿Y qué dijo?
"Esta tonta ya cayó".
mi hija?
Regrésate a descansar.
Yo le termino de dar
de desayunar a tus hermanos.
Ofelia: La que tiene que estar
en la cama es usted, mamacita.
Mamá, ¿qué tiene?
No--No puedo respi--
Ofelia: ¿Cómo que no puede
respirar?
Mamá, mamá, vámonos
¿Va a querer algún dulce?
Alberto: ¿Y Ofelia dónde está?
Es que su mamá se puso malita
por eso estoy yo tomando
su lugar.
Alberto: ¿Y qué tiene la señora?
La verdad no sé, solo me dijo
que tenía que conseguir dinero
Alberto: No te aflijas,
así no se solucionan las cosas.
Ofelia: Don Alberto,
¿qué hace aquí?
Alberto: Alcancé a escuchar
lo que dijo el médico, y yo
me voy a encargar de los gastos
gracias a usted.
Alberto: No sabes, he estado
pensando todo el día en ti.
Ofelia: ¿Y eso?
Alberto: Porque estoy pensando
cómo me vas a pagar la deuda
que tienes conmigo.
¿cómo quiere que le pague?
Alberto: ¿Te gustaría ser
millonaria?
Ofelia: ¿A quién no?
Claro, ya le hubiera pagado
lo que le debo.
Alberto: Pues, es que así quiero
que me pagues, convirtiéndote
en millonaria porque te tienes
Piénsalo, Ofelia.
En tus manos está darles
estudios y un mejor futuro
para toda tu familia.
Ofelia: Bueno, pero ¿a cambio
de qué?
O sea, ¿usted qué gana
si nos casamos?
Alberto: Yo sé por qué hago
las cosas.
Si quieres, te pongo por escrito
que no tendríamos que vivir
juntos.
Pero si te casas conmigo,
Ay, está muerto.
y omita todas esas palabrerías.
Notario: Si quiere saber
quién es el heredero
de don Alberto, se lo voy
a decir.
Es la señorita,
tan drástico.
Sólo tenemos que estar juntos
por un año, ¿verdad?
Notario: Fue la voluntad
de don Alberto.
Pasando el año nos volveremos
a reunir para darle lectura
a esta última carta
que me enamore de ti.
Ofelia: ¿Estás diciendo
que te gusto?
Esteban: No sólo que me gustas,
ya te llevo dentro
de mi corazón.
Es por eso que quisiera
que compartirás tu vida conmigo,
que fuera mi novia
desde este momento.
Sólo le pongo una condición,
Ofelia, que se haga cargo
de Emperador y que nunca
Ofelia: Mi amor, siento mucho
que tu familia no haya querido
venir a nuestra boda.
Esteban: Fue la decisión
que tomaron por continuar
con nuestros planes
Además, todavía no aceptan
que les hayan quitado la casa
para hacer un refugio
de animales.
Ofelia: Ojalá pronto recapaciten
y se den cuenta que valen
más otras cosas.
Esteban: Como tu amor.
Desde que te conocí,
estoy convencido de que vale
más tu amor que cualquier
fortuna.