o infundir un sentimiento de miedo en quienes lo escuchan. La base de su éxito es que en
muchos casos presentan situaciones cotidianas, pasando de boca en boca mediante una difusión
viral porque lo sentimos como algo cercano. Pero en muchas ocasiones, las leyendas se
sostienen en un poso de verdad, y aunque son tomadas como meros relatos de fantasía, tienen
un origen 100% real. Esta es la lista de leyendas urbanas, que
sucedieron realmente, tercera parte.
Unos de los más clásicos relatos urbanos son lo que hacen referencia a juegos triviales
con resultados catastróficos, y aunque son tomados como paranoias de padres, a veces
la realidad supera a cualquier horrible fantasía. El clásico juego del soga tira, que en cada
país se llama de formas diferentes, en donde dos equipos estiran de cada extremo de una
cuerda para traer al contrario a su terreno, ha traído consigo resultados catastróficos
en multitud de ocasiones. En concreto, más de una decena de veces han
sido reportados desmembramientos resultando dedos arrancados de cuajo e incluso brazos
completos. Esto sucede sobre todo cuando se enrrolla
la cuerda alrededor del brazo para disponer de un mejor agarre, aunque no es necesario
esto, como ocurrió el 25 de octubre de 1997 en Taiwán, cuando en una competencia de este
juego, dos participantes del mismo equipo resultaron con el brazo izquierdo arrancado
bajo el hombro. Al fin y al cabo, las fuerzas que se producen
en este juego en el que todos alguna vez hemos participado, no son muy diferentes de diversos
métodos de tortura medievales.
En muchas ocasiones las leyendas urbanas se personalizan en un individuo grotesco que
persigue a niños y a no tan pequeños. Uno de estos clásicos del terror, sobre todo
en algunas zonas de Estados Unidos es la leyenda de Charly el hombre sin cara, con muchas versiones
cada cual más aterradora. El nacimiento de esta leyenda fue un accidente
eléctrico que a la edad de 9 años sufrió en Pensilvania Ray Robinson en 1919, en el
que perdió los ojos y la nariz, quedando con los labios deformados y terribles quemaduras
en los brazos, convirtiéndose desde entonces en una espantosa atracción debido a las secuelas
del accidente. A pesar de que quienes lo conocieron lo reportan
como una de las personas más amables que jamás existieron, su grotesco aspecto físico,
hizo que en torno a su figura se formaran leyendas de todo tipo.
Ya sabes…si no duermes pronto, Charlie sin cara, aparecerá en tu cuarto en mitad de
la noche para llevarte.
Otro gran tema clásico en las leyendas urbanas es el que hace mella en la tranquilidad de
nuestro hogar y en concreto de amenazas que nos acechan dentro de él.
El más brutal de los casos que se recuerdan fue el de los crímenes de Hinterkaifeck en
1922, cuando una madre, los abuelos, dos pequeños niños y la asistenta fueron salvajemente
asesinados con golpes de azada en una granja alemana.
Lo más inquietante es que el abuelo había comentado a vecinos los días anteriores que
sentía como si alguien estuviera escondido en su casa, y en el registro posterior se
encontraron pruebas de que el asesino había estado viviendo en un pequeño ático cerrado,
y de que después había hecho vida normal en la casa por periodo de 3 o 4 días e incluso
había alimentado al ganado. A veces el asesino, puede estar viviendo junto
a ti sin que lo sepas. El crimen jamás fue resuelto.
Sin duda, las leyendas urbanas que involucran a Disney suponen un éxito viral asegurado,
por el contraste entre el mundo de diversión y fantasía con la muerte y el sufrimiento.
Una historia recurrente de absoluto horror que casi todo el mundo piensa que es falsa
pero que por desgracia sucedió realmente es la de la familia Graves que el año pasado
disfrutaba de unos días de descanso en un hotel de DisneyWorld, Florida.
Al pasar una tarde tranquila al lado de un estanque junto al hotel, sobrevino la desgracia
cuando un caimán atacó desde el agua agarrando al pequeño de 2 años, llamado Lane y arrastrándolo
con él al fondo del lago, siendo sus restos encontrados dos días más tarde.
El viaje soñado por todo niño finalizado en las fauces de un caimán. Sucedió realmente
en Disney, aunque las probabilidades se cifran en una entre dos millones y medio.
Y como gran final me reservo una de las historias más difíciles de digerir para el género
masculino, que hace que hasta los más valientes junten y aprieten los muslos como niñas asustadas.
Otro tema de éxito garantizado en las leyendas urbanas es el de las desagradables sorpresas
en el servicio por la indefensión que sentimos al tener expuestas partes a las que les solemos
tener mucho cariño. Una historia muy real fue la que sufrió un
hombre de 38 años, Atthaporn Boonmakchuay en Tailandia el año pasado. Como cada mañana
se sentó en el servicio de su casa sin percatarse que una serpiente pitón se había colado
en el retrete. El animalito quizás se sintió asustado y
fijo su objetivo en el bamboleante gusanito que lo amenazaba, lanzándose ferozmente contra
él y haciendo presa con su potente dentadura en el mismo.
Los gritos de nuestro desgraciado amigo se tuvieron que escuchar tres barrios más allá,
y sólo tras una lucha de cuarto de hora con el reptil de 4 metros, siendo ayudado por
su esposa, logró que le soltara el miembro, antes de caer desmayado cerca del shock por
la enorme pérdida de sangre. ¿Qué apuestas a que la próxima vez que
vayas al baño miras dentro para comprobar que todo está en orden?
Si algo nos tranquiliza de estos relatos cortos de horror es el pensar repetidamente que no
son más que una simple historia falsa, aunque como veis, no siempre es así, porque como
siempre digo, la realidad, en ocasiones, supera por mucho a la ficción.
Y como siempre os recuerdo mis queridos enigmáticos pulsad like y compartid, suscribíos tanto
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saludo. Esto ha sido EnigmaCinco, para todos vosotros.
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