dólares, sus ingresos en 2016 superaron la friolera de 136.000 millones y… ¿sabéis
qué? lo mejor de todo es que apenas tiene 23 años.
Es decir, Amazon, es más joven
que la mayoría de las personas que seguís VisualPolitik.
Fijaos, hubo un tiempo en que las grandes potencias aspiraban a formar enormes imperios:
el británico, el español, el imperio romano, el mongol…
Pues bien, hoy casi podemos decir que las grandes naciones están siendo sustituidas
en la escala de poder por las nuevas y descomunales corporaciones tecnológicas. Por ejemplo,
casi podemos hablar ya del Imperio de Amazon.
Y no es para menos: Supongamos que queréis
comprar Amazon que, hoy por hoy, es el rey indiscutible del comercio electrónico. ¿Sabéis
cuánto tendríais que pagar? Venga lanzaos, decid una cifra…
Pues bien, la realidad
es que tendríais que desembolsar más de 420.000 millones de dólares. ¡Casi nada!
Y es que, tan solo desde 2015 el precio de sus acciones se ha multiplicado casi por 3.
Amazon ha sido, sin duda, una de las estrellas del mercado.
Y no solo es una cuestión de números, es también una cuestión de realidades: ¿Quién
no ha escuchado hablar de esta empresa? Amazon, amigos, es la mayor empresa de comercio
electrónico del mundo, pero…. no solo eso….
¿Sabias que Amazon también es el líder mundial en servicios web?
Y ahí, amigos, no acaba todo: servicios de
reparto 24h, ebooks, tablets, servicios en la nube… e, incluso, camiones, aviones y
barcos. Tal cual como os cuento. En los últimos tiempos para reducir su dependencia
de las grandes empresas logísticas, Amazon ha comenzado a introducirse de lleno en los
servicios de mercancías. Y es que, claro, gran parte de su éxito se
explica por esos increíbles tiempos de entrega, que en muchos casos son inferiores a las 24
horas, una locura.
Pero si hasta ahora todo estaba directa o
indirectamente relacionado con el mundo online, esto también ha comenzado a cambiar.
Los jefes de la compañía, especialmente su presidente y máximo accionista, Jeff Bezos,
quieren comerse el mundo y se han dado cuenta de que más del 90% de las compras siguen
haciéndose en las tiendas de toda la vida. Así que…. dicho y hecho: los directivos
de Amazon se han propuesto como meta revolucionar el comercio, no solo online, sino también
físico. Y… su campaña ya ha comenzado. Amazon ya tiene varias librerías físicas
en Estados Unidos, e incluso, también está a punto de abrir al público, Amazon Go, el
primer supermercado donde no hay cajas ni colas de ningún tipo.
¿Sorprendido? Pues deberías, porque lo que
Amazon quiere es llevar la lucha por el dominio del mercado hasta las últimas consecuencias.
Si hasta ahora muchísimas empresas, grandes, medianas y pequeñas han sufrido por la competencia
online, imaginemos que puede ocurrir si su competencia llega al mundo real.
Y no solo eso, pensad qué consecuencias puede tener esta automatización sobre los puestos
de trabajo en el sector, que, además, es uno de los más intensivos en mano de obra.
Vale, aún es pronto, pero si tenéis una tienda o trabajáis en una, tal vez ha llegado
la hora de tomar decisiones.
Uno de los mensajes más repetidos durante la campaña electoral por Donald Trump fue
que la competencia de países como China o México estaban acabando con la industria
de Estados Unidos. Por eso mismo, para proteger y traer de vuelta
esos puestos de trabajo Trump defiende poner barreras al comercio exterior, bueno más
bien, a las importaciones, a lo que compran.
El problema, amigos, lo hemos visto ya aquí en VisualPolitik,
es que este discurso es más falso que un billete del monopoly.
Es verdad, en las tres últimas décadas se han destruido 7 millones de empleos en la
industria de Estados Unidos, pero no porque hayan desaparecido las fábricas, para nada.
La producción industrial del país está prácticamente en los niveles más altos de
toda la historia. La causa, amigos, de que se haya destruido
tantos empleos en la industria no es que haya menos fábricas, sino que estas necesitan
menos trabajadores: los sistemas automáticos, los robots…
Vale, puede que os estéis preguntando: pero
Sebas, ¿Por qué nos hablas de todo esto? ¿El vídeo no era sobre Amazon? Pues sí,
y aquí está la clave: Entre el impacto de comercio electrónico
que cada vez es más popular y si encima Amazon consigue desarrollar su apuesta de supermercados
automatizados; ya os podéis imaginar la cantidad de empresas
que van a quebrar y la cantidad de empleos que se van a destruir en este sector.
Ojo, esto no quiere decir que sea malo, solo lo será si no conseguimos que la adaptación
sea relativamente rápida y sencilla. Por ejemplo, en la misma red de Amazon hay más
de 100.000 empresas de comercio que ganan más de 100.000 dólares con sus actividades
en este mercado. No está mal ¿verdad? El problema, como siempre, es que nunca vemos
la ola hasta que esta se nos viene encima y claro, cuando esto ocurre, pues no estamos
preparados. Pero… dicho esto, volvamos a fijarnos en
Amazon y en una parte que creo que os va a interesar: el dinero.
Seguro que estáis pensando: si Amazon está teniendo tanto éxito y encima vale más de
400.000 millones será porque es una mina de oro, una máquina de hacer dinero.
Bueno, pues esto no es del todo así, no al menos de momento. Es verdad que sus resultados
mejoran cada año, y 2016 no fue una excepción:
Poco, lo que se dice poco no parece ¿Verdad? El problema es que, si comprásemos la compañía
a su precio actual y mantuviese cada año este beneficio tendrían que pasar casi 180
años para recuperar todo nuestro dinero. Visto así seguro que ya no os suena tan bien.
Pero, para saber si una empresa gana o no dinero, dinero de verdad, contante y sonante,
a mí me gusta hacer un pequeño ejercicio, una prueba, que es fijarme en el dinero que entra y sale
de la compañía. Pues bien, en los últimos 5 años Amazon ha visto engordar su caja,
su hucha, en 15.500 millones. La cifra ya es algo mejor, pero sigue siendo
reducida para todo lo que vale la empresa.
Así que podemos preguntarnos. ¿Qué ocurre? ¿Por qué vale tanto?
Pues mirad, Jeff Bezos, el presidente de Amazon tiene en marcha la estrategia de invertir
todo lo que se pueda para llegar a nuevos mercados y mejorar el servicio.
Fijaos, en 2016 Amazon sacó el servicio Prime Video para competir con Netflix o HBO. Pues
bien, este año se va a gastar en películas y series más de 4.000 millones de dólares.
Otro ejemplo es el llamado “Proyecto Everest”: en los próximos años Amazon va a invertir
miles de millones para convertirse en el líder del sector, ni más ni menos que en la India.
De hecho, se habla de que la empresa planea abrir cientos de tiendas en
este país. Estos son los motivos por los que la compañía
vale tanto:
Los inversores esperan que su negocio se dispare
en los próximos años. En esta linea Morgan Stanley y Credit Suisse, dos importantísimos
bancos de inversión, esperan que Amazon protagonice la expansión más fuerte de la historia de
los negocios.
Pero ¿De cuánto estamos hablando? Pues bien,
atentos, Las estimaciones auguran que en pocos años los ingresos de Amazon superarán los
500.000 millones de dólares, 4 veces más que en 2016.
Y claro, estos bancos entienden que en ese escenario la pasta, el dinero, correrá por las arterias
de Amazon.
¿Significa esto, amigos, que Amazon va a comerse el mundo? Bueno, no está tan claro.
Es verdad que la empresa ha tenido un éxito arrollador y que sus negocios marchan viento
en popa y a toda vela. Pero claro, las previsiones tienen que cumplirse
y la competencia le rodea por todos los flancos: IBM, Microsoft, Facebook, Apple, Google, Walmart
o Alibaba no se van a quedar con los brazos cruzados.
Fijaros en esta última compañía: Alibaba, la reina del comercio electrónico chino.
En China Amazon se ha pegado un tortazo descomunal, y a pesar de haber metido mucho dinero su
cuota de mercado es de menos del 1%. Y, ojo, porque las compañías chinas van a dar mucho
de qué hablar. Por todos estos motivos, amigos de VisualPolitik,
hay quien piensa que Amazon se convertirá en la super-empresa del siglo XXI y que forjará
un imperio. Otros en cambio piensan que es una empresa fantástica pero que hay mucho
de burbuja en su valoración y en sus expectativas. De momento, podemos decir que ya hay un claro
ganador:
Lo que está claro es que se está librando una gigantesca batalla en esta nueva tierra
llamada Internet. Y, ojo, nadie se escapa a este envite, ni siquiera los poderosos bancos.
En un vídeo anterior, también aquí, en VisualPolitik, ya os hablé de la revolución
Fintech y del gran riesgo que sufren los bancos. Si quieres conocer más detalles no te pierdas
este vídeo. Pero bueno, y tú ¿qué crees? ¿Conseguirá
Amazon su objetivo de arrasar en todo lo que pueda? ¿Empezará a ganar grandes cantidades
de dinero? ¿O por el contrario la competencia le parará los pies?
Espero vuestros comentarios para conocer vuestra opinión. Y no olvidéis darle a like y suscribiros
al canal si este vídeo os ha resultado interesante. Un saludo y hasta la próxima.